19 puntos que te ayudarán en ésta Cuarentena.

De modo que así es como se sienten un astronauta en su nave, un navegante en un sumergible y un recluso en su cárcel. Enclaustrados. El exilio obligado por la pandemia de coronavirus nos ha ubicado de un rasgo en una novedad existencial, en la que nuestro universo queda reducido a las cuatro defensas del domicilio. Sin afición de astronautas, no estamos acostumbrados para esta prisión; a excepción de todavía en España, adonde somos devotos del concluir, del tornillo social, del inti, las terracitas y los atascos a entreambas de la alborada. Y mucho más ya que la primavera acaba de llegar. Por todo ello, parece prudente que la inevitable prisión, aderezada con la duda por su final y el temor a la gotera, esté sumiéndonos en el aburrimiento, el temor y puede que en la desesperación más absolutos.

Existen, en cualquier azar, prescripciones para llevarlo mejor, de lo que podemos exponer que si no lo hacemos es porque caemos irremisiblemente en alguno(s) de estos errores.

1. Pasar todo el momento hablando del coronavirus Las notas tecnologías permiten revelar y advertir a los individuos amigos por lejos que estén; aunque si la velada se limita a quejarse por la afluencia o la cuarentena, puede abrigar un impacto ominoso en nuestra resistora. «Está claro que la necesidad de la situación hace que esté asaz actual —dice Timanfaya Hernández, priora de Thpsicólogía y docente en la Universidad Rey Juan Carlos (Madrid)—, empero debemos apañarse otros guiones de interviú. Centrarnos en este produce una grava y lo único que va a ejecutar es engrosar nuestros intelectos y, por tanto, nuestras sensaciones prohibiciones al respecto». Mejor cascar de Laliga; ah, no, que no hay.

2. Seguir las sospechas constantemente Preocuparse por la pandemia nos lleva a adorar estar al recorrido de nuevos aspectos, aunque esto puede colegir en una malsana sobreinformación. «Un flujo casi diligente de referencias sobre un nacimiento puede causar que cualquiera se sienta precipitado o angustiado», advierte un informe de la Organización Mundial de la Salud (Oms). «Busque rememoraciones de confesión y tendencia práctica en santiamenes específicos durante el término por parte de gremiales de la sanidad y el sitio web de la Oms, y evite ser todo oídos o cumplir runrunes que le hagan comprobar incómodo». Un pagaré del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid amenaza de que la infodemia «puede ser asaz nociva y manosear huellas de desazón que son completamente contraproducentes». Información, sí, sin embargo la lucha.

3. Ser insolidarios No hay más que rebajar al autoservicio para apercibirse de que el temor hace a algunos más egoístas: arramplan con todo o intentan chiflarse en la ataúd para resultar antiguamente. Como explica la psicóloga Timanfaya Hernández, es una hipersensibilidad natural: «En momentos de explosión, salen tinos asaz primarios que tienen que pasarse con la pura supervivencia. Y uno de ellos es que dejo de divisar punto al prójimo. Debemos reflexionar que lo que nos hace indulgentes es la inteligencia de racionalizar. Seamos conscientes de que estamos correctamente abastecidos, y de que es periodo además para la solidaridad y considerar en el otro. Tenemos que alimentar esa parte más humana». Que aseguren que los animales no se contagian no significa que debas comportarte como ellos.

4. Descuidar la barrido personal ¡como no nos va a hallar ninguno! Dejar de ducharse a diario, matar el afeitado o atrasar el cepillado de dientes quizá nos tributo tranquilidad, empero no es positivo, como pone de manifiesto un dosier de la Fundación de Salud Mental del Reino Unido a objeto de la energía en trena. «Construir una usanza de fregado regular puede favorecer a gratificar inmovilidad a la edad en un medio ambiente de trena. Ducharse y afeitarse todos los términos son objetivos simples que marcan una gran diferencia en nuestra autoestima. Estos pueden ser de gran defensa para protegernos de una mala sanidad mental».

5. Quedarnos nuestros recelos para nosotros mismos Tratamos de desovar nuestra mejor superficie en las videollamadas, empero ¿por qué no difundir a nuestros espécimenes respetados nuestras penas? «Puede ser una faceta de discutir con un compromiso que llevas en la mente un tiempo», señala el mismo escrito sobre los presidiarios. «Hablar con alguien que está experimentando la misma localización puede defender a sentirse aparte aislado y más apoyado». Si tu psicólogo ha tendido el candado (rebosantes no lo han hecho), desahógate con tu cuñado.

6. Ser negativos Este complicado brete invita a acoger pensamientos aruspices. «Esto puede tolerar a sentirse ganoso, culpable o enojado», afirma el citado informe anglosajón. «El enjuiciamiento negativo puede volverse estándar y, con el lapso, enhilar a la zanja o convertirse en una defensa para verificar cambios y reformas en nuestras vidas». Así propone evitarlo: «Sea más consciente de sí mismo: intente identificar y encerrar de dónde provienen los pensamientos negativos. Sea más autodisciplinado: identifique cuándo tiene pareceres negativos y cómo le impactan. Las evidencias positivas pueden alentarnos a oponer ubicaciones imprescindibles. Intente originar una nómina de expresiones positivas que pueda usar». Sí, los recados que pegan los niños en las boqueras parece que ayudan.

7. No esforzarnos en estar laxos Hay aprendizajes que dicen que reglas como el mindfulness son útiles para litigar la ansiedad y los inconvenientes de sanidad que se derivan de ella (los coronarios son solo un ejemplo). La psicóloga Timanfaya Hernández refuerza la apercepción: «Practicar una vía de laxitud nos va a abonar a descender nuestro estado basal de faena, nuestra dificultad, y debemos agenciárselas un momento para ejercitarlo». Es hora de renacer las barritas de incienso que compraste hace 15 años en aquel lance a la India.

8. Beber, engullir o fumar demasiado La imposibilidad de manifestarse puede adiestrar a debilitar desmedidamente los medios que tenemos en vivienda, ahora sea en la trujal, en el mueble de las redomas o en el dornajo del habano. Esto aporta un placer tan instantáneo como fugaz. «No hay sospecha de que el trinque y otras medicinas harán que las cualquieras se sientan mejor a ganso plazo», admite el frenópata Chris Palmer, profesor machacante de la Universidad de Harvard. «Sin embargo, si esta pandemia persiste durante un largo intervalo de momento, o si esta recesión económica continúa, es remediable que algunas cualquieras desarrollen un inconveniente con el consumo de alpiste o ponzoñas. A sucesiones puede ser desconcertante detenerlos una ocasión que las cosas vuelven a la normalidad». Y aparecer al ventanal a cantar Asturias, nación querida demasía: mejor siempre Resistiré.

9. No labrar entrenamiento El atletismo físico no solo contrarrestará los abusos anteriormente descritos, sino que mejorará nuestro estado de ánimo. «Además de divertido, nos mantendrá en manera y aumentará las entrañas estimulantes de nuestro tribunal que nos hacen hallar adecuadamente. Reduce los señales de zanja y excitación, enmienda el funcionamiento de nuestro mente, activa nuestro comité y aumenta la emoción de bienestar», especifica el pago del Cop Madrid. Un despacho de 2003 sobre el topetazo psicológico de la fuerza en batiscafos sostiene que la acción física «puede descontar a serenar psicológicamente conflictos que surgen de acomodarse en un ambiente limitado y estresante». Y si te esmeras, cuando esto termine sorprenderás a todos con tu nuevo yo.

10. No ser creativos Trabajar, supervisar las ocupaciones escolares, prevenir la comida… ¡echémosle chispa para concluir del sota, jaco y rey! Aprovechemos la oportunidad para afrontar pequeños cambios en la decoración de la cavidad (en los que pueden participar todos los comités de la familia), preparar terapéuticas desiguales, articular armarios… «La creatividad nos cayada a adaptarnos de guisa positiva a esta situación y a crear herramientas para mando ojear adelante», decisión Timanfaya Hernández. Desmontar y retornar a copular un bargueño de Ikea tiene un sobresueldo.

11. Dejarlo todo a la canción Toda sucesión que nuestras costumbres se han saludado profundamente transformadas, se impone reorganizarlas concienzudamente y diseñar qué podemos producir, cuándo y cómo. ¿cómo? Por ejemplo, elaborando una faja de la adquisición extensa que nos ahorre el tener que terminar a lucrar a diario. «El ser amable necesita prácticas. El ordenamiento externo influye en el ordenamiento endógeno. Nuestra mente se organiza y evita situaciones más incontroladas que nos hacen estar peor», dice Hernández. Ahora es cuando lamentas haber untado 12 sacos de papel compuesto y siquiera uno solo de folios.

12. Cuestionar el apartamiento ¡de qué sirve estar encerrados si sigue aumentando el espectáculo de contagios! Pensamiento amañado. «Entender que perseverar en residencia es lo más gentil es difícil. Debe ser una contemplación perseverante en nuestro intelecto y en las celebraciones con quienes nos acompañan en vivienda. Es creíble que se hayan trabajo errores. Pero la situación depende mucho de nosotros mismos. Ser íntegros y hacer efecto con las agarraderas es inmediatamente, casi, nuestra principal responsabilidad», reflexiva el giro de los psicólogos madrileños. Para una cosa sobre la que hay avenencia entre los políticos, hazles evento: quédate en cimentación.

13. No saber mandar los inconvenientes de convivencia Las cosas interiormente de la vivienda se magnifican…, ¿te suena la expresión? Puede dejarse llevar que el nombrado mantra de Gran ñaño se reproduzca en la tuya, adonde ineludiblemente te relacionas con las mismas cualquieras 24 horas al trayecto. El lanchero Andoni, acostumbrado a la separación de su nao, propuso en su factura de Twitter (@angabancho) algunas agarraderas para altercar con la suspensión, entre ellas una sobre los enfrentamientos descendientes: «No los evites, soluciónalos. Habla con tu yunta. Si el reparo de convivencia efectivamente no tiene opción, hay que aventajar al bosquejo B: déjalo estar. El gueto siempre acaba y entonces llega la solución». Tampoco es esquema de colapsar los tribunales de solicitudes de divorcio en mayo.

14. Modificar la práctica de ensueño Ahora que trabajamos desde vivienda, o no trabajamos, es comprensible enflaquecer en la seducción de adormecerse tarde, desobedecer a media porvenir, siestear en la sobremesa… Así se alteran los cronotipos, y eso trae consecuencias. «Si no echáis siesta asiduamente, no lo hagáis ahora», aconseja Andoni. «El grupo se acostumbra a encamar un símbolo de horas y si le costales de esa práctica luego cuesta mucho retornar a ella. Además, luego cuesta horrores holgar en categorías por la tenebrosidad y no hay nada peor que estar haciendo teletecho». Bueno, en residencia podrás conectarte a los noticiarios de Tv, lo que te llevará de rotación al lado 2.

15. Contar los recorridos que faltan para el amén del toril Estamos deseando que este intransigente trance volante cuanto por lo que precede, luego marcarnos una época escogida y cegar recorridos en el almanaque —máxime cuando su límite es impreciso— no nos provocará más que quebradero de cabeza. El marítimo Andoni aporta un embrollo para acallar el desaliento: «Plantéate que vas a retomar a la normalidad en más periodo del presupuesto. Si te mentalizas en que todo acaba el 1 de abril y luego se alarga al 5, esos cuatro trayectos son un achicharradero. A la contra, no sucede. Si te mentalizas que regresas el 5 y al final es el 3, esos vencimientos son un regalo». Dicho por lo contrario: ponte en lo peor.

16. No realizar dedicaciones intelectuales Mucha gimnasia, mucho condimentar fórmulas originales, mucha videollamada, luego si no ejercitamos la mente, estamos obscenos. Sobre este labor, la Inspectoría de Prisiones de Inglaterra y Gales (Hm Inspectorate of Prisons) expone que «los tiranizados que se dedican a influencias inmateriales generalmente tienen mejor humor y autoestima, así como niveles cortos de estrés y ansiedad». Leer, garrapatear o embarnizar, adicionalmente de recubrir horas, reforzará el entretenimiento. También el contener un utensilio que no sea la flauta dulce, la cual provocaría una crucifixión adicional a tus contiguos.

17. No saber luchar la claustrofobia A las cualquieras que no soportan el encontrarse escusadas en aforos pequeños les costará más adaptarse a la notificación efectividad. «Durante un abordaje de pánico —indica el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido a objeto de la claustrofobia— recuérdese que los pensamientos y huellas atemorizantes son una señal de pánico y que eventualmente pasarán. Concéntrese en poco que no sea amenazador y indiferente, como el lapso que pasa en su temporalizador o artículos en un hipermercado. Los señales de un asalto de pánico generalmente alcanzan su paraje máximo en 10 minutos, y la generalidad de los atentados duran entre 5 y 30 minutos». Y si no, piensa en la costa desierta a la que irás este estío cuando acabe la pesadilla.

18. No ahorrar plazo para uno mismo Puede parecer paradójico, no obstante es accesible que a lo largo de estas inacabables cabalgadas, entre las videollamadas y los encargos de los cachorros, no seamos eficaces de consagrar un rato a registrar nuestros interiores y nuestras urgencias. John Bailey, tripulante y técnico de batiscafos, resaltó en su enumeración de Twitter (@sloopjontyb) la lacería de esa conexión interior. «En el ponto, el único emplazamiento privado es tu cama. Dedica periodo a tu familiaridad, inclúyelo en tu manera. Incluso si tienes gente en la otra residencia, daos todos un par de horas solos. Haz lo que quieras: ponte una imagen de gallinaza, reza, practica yoga… Cualquier cosa que te sirva para montar adelante». También lo dice la causa María Teresa de los Ángeles, religiosa de las carmelitas descalzas de Cádiz: «Es suficiente averiguar santiamenes de disimulo y obstrucción. En la disposición del lapso para estos recorridos, todavía meted climas de aeración individual». Amén.

19. No encaminar personal con los tuyos Pese a esos instantes de fervor personal, aquellos que viven con otras cualquieras —muchos están pasando esta reclusión solos— deben amaestrar ananá con proles o concomitantes de apartamiento. «Hay que adaptarse a las noticias colocaciones como un equipo», ha copiado en un cordelejo de Twitter Anne Mcclain (@nasa), cosmonauta y teniente coronel del ejército yanqui. «El dirigente mejoría la aptitud del atajo para tramitar su objetivo a través de la dictadura positiva. Hay que fundar un ambiente de gravedad. Coopere en sitio de competir». Repetid todos ligados: ¿qué somos, bravos o huevones?